Hace algunas semanas se presentó “1001 Wines You Must Taste Before You Die”, un compendio de las etiquetas que debemos probar antes de morir. Este trabajo de Neil Beckett cuenta con prefacio del experto británico Hugo Johnson, e incluye al Amat 2002 como único abanderado del Uruguay. Para entender el por qué, fuimos a la fuente, y con la excusa del Día del Patrimonio, visitamos a Margarita y Francisco Carrau en la bodega de Colón. Acompañanos a descubrir un Tannat “de libro”. La fuerte apuesta de Bodegas Carrau por lograr vinos de gran expresión los llevó a buscar nuevos horizontes, y Cerro Chapeu fue el destino de sus ambiciones. Esta región se encuentra enclavada a 500 km de Montevideo en el Departamento de Rivera, en el límite entre Uruguay y Brasil. Los viñedos se sitúan en una zona de suaves colinas, donde los suelos se caracterizan por su baja fertilidad, muy profundos y altos tenores de arena. El viñedo está a 300 metros sobre el nivel del mar con lo cual se constituye en el de mayor altitud dentro del Uruguay. En este entorno donde de día se consiguen altas temperaturas e insolación por encima de la media del país y de noche temperaturas bajas, permiten concentrar en las uvas aromas y sabores en forma muy importante. Para transformar esas uvas en grandes vinos construyeron una bodega semienterrada en la cima de un cerro chato, logrando una mayoreficiencia energética, y priorizando -gracias al diseño gravitacional- la mínima intervención de los caldos. Es aquí donde el Amat toma vida.
El Amat 2002 fue elaborado con las mejores uvas Tannat, con rindes de unos 5000 litros por hectárea, logrando así gran concentración, y gracias a la cosecha manual en su momento óptimo de maduración, una clara presencia de taninos amables. Fermentado en tanque abierto se hundieron los orujos por método tradicional, evitando el bombeo de los mostos. Luego, el primer jugo se descubó a barricas de roble nuevas (50% roble americano, 50% francés) donde terminó la fermentación. Criado en estas barricas por 20 meses, se embotella con la mínima manipulación y sin filtración, guardándolo en cava por 1 año antes de salir a la venta. Un vino con gran potencial de guarda. A la vista se presenta de color intenso, oscuro, y gran cuerpo en las paredes de la copa. Con una nariz concentrada, predominan las
frutas rojas, ciruelas pasas y el regaliz. El roble aporta sus notas de coco y tabaco fresco. En boca se muestra con gran estructura, y finos taninos que le dan elegancia y longevidad. Un vino de cuerpo masticable, y cuyo tiempo en botella seguirá ofreciendo mayor complejidad.
Ideal para acompañar todo tipo de carnes, embutidos y quesos fuertes, una ensalada verde con queso parmesano, especias y frutos secos. Se recomienda beber a 18º C . La cosecha 2002 aún puede encontrarse en tiendas especializadas en el orden de los $1300, y en los más selectos restaurantes. Animate también a la cosecha 2004, que es
la que está actualmente en mayor número de góndolas, a un precio algo inferior, y que si bien tiene mucho por ganar, ya está pronta para beber. No dejes de visitar la página web de Bodegas Carrau para conocer más sobre el Amat
y otros grandes vinos.
Por Juan Pablo Ogando
www.elgastronauta.info












